martes, 15 de mayo de 2018

Aramís


Quiero sembrar un árbol, bueno, una semilla, que dará a una insignificante especie que será una no tan insignificante. 

Y llamadme loco si quieren, pero quiero llamarlo Aramís, y por alguna razón, quiero que sea mi amigo, o ser su mejor amigo, visitarlo, ver como esta, en vez de decirle hola decirle -¿Qué hay estupido, que cuentas?-, si le gusta el atardecer, si le encantan los días nublados. Siempre he querido preguntarle a un árbol qué hace además de procesos fotosintéticos y cosas así de aburridas, si tiene pasatiempos. Saber si es cierto que sufren, si lloran. Preguntarle en qué cree él, si tiene un Dios, si sabe de la fe. Si se enamoran, si tienen un “Corazón para dar”. y en efecto, si le han roto el corazón. Me gustaría algún día llorar bajo la sombra de mi gran amigo, y sentir que el dolor es efímero, que todo está bien. Tal vez algún día Aramís me deje trepar por sus ramas el sentiría pena por tener hojas secas, o nidos de pájaros ya vacíos, o por tener barba de árbol o sencillamente el seria feliz tal cual es, tal vez le presente a mi hija, así cuando yo muera, Aramis tendrá una amiga, y no estará triste, después de todo, el merece ser feliz.

Puede que para hacerlo enojar orine en él estando yo ebrio o tal vez fumar cerca de él, Con mis estupideces lograr que me mande a freir clavos de acero. Tal vez sencillamente quiera estar solo, puede que llegue a odiarme por el condenado hecho de ser un humano. Ojala logre aprender algo de él, A ser paciente, por ejemplo. Estoy ansioso por saber si quiere tatuar algo en su corteza, yo podría hacerlo, aunque soy malo para eso. Quiero tocar mi guitarra a sus pies y tal vez quiera aprender a hacer música, leeré mi libro favorito y que sea el suyo también.

Pero… El siempre estara para mi ¿Dónde estaré yo cuando él me necesite? No podre estar ahi cuando sus hojas caigan, no estare ahi para regarlo durante la sequía, no estare ahi para hacer un muñeco de nieve a su lado para que no esté solo en nochebuena. Seguramente no estaré ahí cuando el me vea ir de regreso a casa y sencillamente caiga en llanto por la soledad que susurra en sus ramas. En las noches puede que sienta miedo por la oscuridad y la luna sea quien le arrulle para que pueda dormir o puede solo ignorarlo, o cuando llueva no habrá nadie quien pueda cubrirlo, darle abrigo, distinguir sus lágrimas de las gotas de lluvia que caen a sus fuertes raíces decirle que todo estará bien, qué estará con él en las malas y buenas y no lo dejará solo. Nunca le he dicho a un árbol que lo quiero, que es importante para mi.

Eres todo un reto, Aramis, haré lo posible por no dejarte, no quiero dejarte, te necesito Aramis. Espero verte pronto.

-Blakely

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