Agradezco a la vida, que aunque dura es siempre hemos hallado la forma de aprender de ella y saber conseguir ser venturosos, a las aleatorias circunstancias, a la divina Providencia, de colocarnos en la misma tierra que nos ve crecer, en el mismo tiempo relativo, bajo el mismo cielo tricolor, entre la misma brisa que nos lleno de mar, nos lleno de libertad, en la misma inocencia de un encuentro que inimaginablemente para ambos nos anclaría en el alma una sensación de alegria al escuchar nuestras risas, ver nuestros ojos llenos de alegría, en una plática amena o sin sentido, un encuentro inesperado, un sms, Una foto vieja, una canción en común en la radio, una pulsera, una carta, un libro o alguna frase. Son cosas que al pecho hunde y revive, hace exhalar un aliento que inexplicablemente llamamos familia, amistad, amor; y qué sugestivo es la relacion de estos sentimientos que nos inundan y nos arropan en su incomensurable calidéz con el tiempo que a mas sea el paso del mismo nos golpea el corazón al extrañarte, al recordarnos, al conseguirme en esos momentos de compañia en donde fuí feliz, donde fuí triste, y que a pesar de las circunstancias y del tiempo y todas las cosas aburridas que nos llenan de rutina para sofocar nuestro tiempo, yo sería feliz y triste a ese lado, junto a esas manos, protegido en ese abrazo, en el Te amo mas sincero que una persona puede desearte.
En honor al destino incierto que nos separa, pero mucho más por la amistad que nos ha consolidado en un nosotros, que a modo de raíz ha crecido en nuestro pecho y acorazado el corazón de cada uno de nosotros te escribo no la última carta, pero definitivamente sí una de las mas sinceras de las que puedo ser capaz de escribir, por la misma razón por la que queremos, por la que amamos, por ese desprendimiento, por esas razones que nos permiten estar unidos, a pesar de las dificultades, las diferencias, la distancia y la era que discurre.
Por tus maneras improvisadas, por tu esplendida personalidad, por tu afortunada vida; por dejarme estar en ella y por estar en la mia, por aceptarme como soy y por ese consejo infalible, por esa mano que apoyo mi peso, por ese pilar que nos sostiene, siempre gracias, siempre abrazo, siempre sonrisa, siempre amistad, siempre te quiero, siempre te amo. Que nunca muera. Vanguardista y centinela de ella soy, aunque se venga mal, aunque se venga bien.
Sé feliz, sé hermosa, sé siempre tú.
-Blakely


