lunes, 5 de marzo de 2018

Nadie


Cuando estaba sobre los quince años tenía la libertad de hacer de la noche mi momento más feliz del día, podía tener la seguridad de que nadie me diría qué hacer, pues además de ser invisible para mi familia y otras personas, sentía la compañía de las estrellas, del olor de la playa paseando con la brisa, el sonido de un móvil colgado en la ventana, y el gusto de un cigarrillo acariciando mi garganta. Esperaba que todos fueran a dormir y saciaran sus gritos y discusiones, las cuales hacían sin ningún tipo de remordimiento, después de todo, yo era translúcido para ellos. Subía a la ventana del último piso y solo esperaba a que mis ojos se acostumbraran a la belleza de la oscuridad, gracias a las estrellas conocí los deseos que brindaban esas esferas fugaces. Gracias al olor de la playa aprendí a querer a mi casa, aunque en el fondo, sabía que no correspondía ahí. Gracias al sonido del móvil de la ventana escuché mi melodía favorita. Gracias al humo del cigarrillo conocí a la muerte de mis esperanzas, y a pesar de que me sentía acompañado, supe que para ellos tampoco era nadie.

-Blakely

sábado, 3 de marzo de 2018

El mundo está mal.


Un olor a eucalipto me adormece, me empalaga; sabor a Santa María y chimó lo endulza y refresca y aun sigo dormitado, siento como se cala el hueso al ser despojado el calor, el epicentro de mi tiritar es justamente donde florece el dolor, la rabia, la tristeza. Como raíz que crece en la sombra germinó el rencor por no deshacerme de sus semillas al final del día, siento calambres en mis nudillos, lloran entre las comisuras de la ansiedad la misma sangre que podría derramar por quienes son indispensables para mí, aún tengo polvo y hollín mezclados en mis heridas para vendarlas, sólo duele para recordar que podría estar peor, para recordar que el dolor me ayuda a estar bien, puedo tener la seguridad de que aún siento, aunque mi cara solo refleja el odio que tengo, puedo sentir dolor, puedo ser humano, pero debo reservarlo, no puedo revelarlo, sólo con eso me siento agotado.

Fragancia de vainilla en café de varios días, melifluo el pulso por el que deseo seguir, sonata de amónica en La menor que aligera el superfluo pesar del alma, tal cual voz en claro de luna bajo llovizna de dientes de león, se vuelve tóxico el oxígeno cuando vives del humo del cigarrillo, se vuelve extraña el agua cuando aprendes a nadar en alcohol, se vuelve pesado el rocío cuando te abrigas de polvo, se vuelve inconexa la mente cuando matas o matan a quien eres por hacerte creer que estas mal, cuando siempre has guerreado por lo justo.

No sé que es justo, tengo miedo de mis criterios, sólo pienso en defender a los míos por amor, pero por amor, debo hacer sufrir a otros. Palidezco ante esa idea ¿Sería correcto defender a los míos por odio y por odio debo hacer sufrir a otros? Explicaría la facilidad con la que he visto caer y caer.

Caen.

Caen Campanas, su estruendo hace temblar, opaca y ahoga mis gritos y abren compás al llanto, aguacero de metal que inunda, aturde y mata, su petricor no es más que gas que quema, arde y colapsa. Las aves ya no cantan, zumban y zumban como abejas con la intensidad de un león. Compasión no existe entre cielo y mundo, al menos, no ahora.

El concreto, vigas y hormigón es como el pajar de la aguja, y no consigo la salida, ser resiliente es una opción que no puedo tomar cuando corren ríos rojos hacia los grandes océanos. El Dios de mi corazón me ha blindado. Si muero será porque perdí la fe y no porque me han matado. Cuando el clarín de la patria llama hasta el clamor de la madre calla, pero no por el sempiterno silencio que quiere cubrir las voces de quienes lloramos vamos a colocar un puño de tierra para sepultar nuestro clamor. Si mi boca no fuese abierta, hablará mi fusil.

#PrayforSiria

-Blakely

jueves, 1 de marzo de 2018

Talking whit me

El siguiente texto no tiene ningún sentido, es simplemente un texto, un escrito. Si a alguien le interesa bien, tal vez le ayude a pensar un poco o solo distraerlo. Si no te interesa y sientes que tu tiempo se perderá pues no lo leas, a veces es bueno hacerle caso al subconsciente. Es lo mejor que puedes hacer. Después no digas que te lo advertí.


Basado en una conversación común entre una persona y sus pensamientos mientras escuchaba Creep - Alessandra Salermo (Cover).

He repetido la misma canción más de 14 veces seguidas, y no quiero escuchar otra que no sea esa. -Sheee's running out agaiiin- suena en angelicales tonos al compás de un armónico arpa. Tal vez busco tener esa calma, esa armonía de cuerpo y mente, como la canción, tan equilibrada, tan suave pero contundente, aunque tal vez sin tantos sentimientos encontrados. Simplemente es insoportable. Sensación tal dolorosa y confusa, tan confusa que aturde e intimida, letal para algunos, lección de vida indiscutiblemente, -I'm a weirdo-

¡Idiota!

¿De nuevo en éste punto? No es sano caer con la misma piedra y mucho menos, en un intento de patearla y alejarla del camino, es inevitable, pero es superable. Pero a ésto último, ¿y si no lo es? -I don't belong heeere- Si caemos en este pozo una y otra vez somos masoquistas o solo no sabemos cómo salir del ahogamiento de nuestra alma en un charco de sentimientos, por muy preparado que estés o intentes negarlo, el dolor más fuerte no siempre es el físico y en otros casos, no hay fármaco físico o intangible que pueda sellar una herida de ésta magnitud. -In a beatiful word-. La repito una y otra vez y no quiero escuchar alguna otra. Sólo quiero que la relatividad del tiempo me lleve a mil años de perdición entre gotas de vodka combinadas con el amargo y salado sabor de las mismas lágrimas que creí haber colgado en la horca de la indiferencia.

-You're so fuckin' special-

Dicen que todo es cuestión de control.

¡Basura!

El control se pierde hasta que el desorden se vuelve constante, a eso llamamos calma. A veces se nos olvida que vivimos en un completo desorden y lo llamamos orden. ¿Quién puede vivir en un desorden tan punzante en el pecho? No sé qué creer ya, trato de respirar hondo mas solo tengo suspiros asfixiandome. -Just like an angel- Yo.. solo quiero escuchar esa canción de nuevo, y recordarla, no a la canción, sino a la tarde en que la besé con esta canción de fondo y cuando empezó todo. Ésto asesina, pero su veneno es tan dulce...

-Blakely.